Perezoso Maestro del Calabozo – Capítulo 023

Un pueblo humano por primera vez, día dos

 

Luego de comprar un sándwich de jamón para desayunar, fuimos al gremio de aventureros a la mañana.
El gremio de aventureros se encontraba considerablemente lleno a estas tempranas horas de la mañana.
Cuando los observé, parecía que se encontraban luchando por las comisiones siendo colocadas en el tablón de anuncios.
… Sep, no quiero verme involucrado en eso…

—Amo.

Los ojos de Carne brillaban como si me estuvieran diciendo que la dejara a cargo de ello.
… Honestamente, estoy un poco indeciso en dejar a una joven niña ir a un lugar como ese, pero…

—¡De acuerdo, ve a conseguir una comisión que parezca adecuada!
—Si~.

Carne se sumergió en el bullicio de gente. Su pequeño cuerpo fue engullido por ellos y desapareció sorprendentemente rápido…
Luego de un rato, regresó sosteniendo dos boletos de comisión en su boca.
Le di unas palmaditas en la cabeza mientras la halagaba por ser una buena niña. El cuerpo de Carne se retorcía de alegría.
Ella realmente se parece a un perro en todo aspecto.

Bien, veamos las comisiones que trajo… «Entregar 10 Objetos – Recompensa: 10 Monedas de Cobre – Rango Mínimo: G – Mínimo 1 Persona – Nota: Entregar para el final del día» y «Subyugación de Conejos – Recompensa: Compra de cada carne por 10 Cobres – Rango Mínimo: G – Mínimo 1 Persona – Nota: Mínimo 3, 10 Máximo. Solo carne fresca.»
Ya veo, puedo ser un como un repartidor con el golem ropa y un mapa, y siento que debería ser capaz de subyugar conejos. Estos deberían estar bien. Inmediatamente me dirigí al mostrador con las boletas de comisión.

—… ¿Vas a ser un repartidor luego de tan solo haber llegado al pueblo ayer? No lo recomiendo.

… Oh, eres tú de nuevo. La misma recepcionista de ayer se encontraba en el mostrador.

—No debería haber problemas si recibo la dirección adecuada.
—Con respecto a llevárselo a un lugareño, ¿no sería más rapido si ellos mismos entregasen las cartas?
—Con saber la dirección correcta es suficiente.
—Además, ¿también tomarás una comisión de subyugación? Eso es imprudente.
—¿Imprudente?
—Sí, imprudente. Está bien ser confiado, particularmente para una comisión de conejos, pero estos están dispuestos a ser utilizados por el carnicero del puesto de brochetas. La carne no puede encontrarse en un estado desastroso por culpa de un esgrimidor aficionado, necesita estar en buenas condiciones. ¿Cómo siquiera planeas cazarlos?
—Pues, se lo dejaré a mi compañera.

Carne era, honestamente, una guerrera fuerte.

—… Además, aunque creo haberlo explicado cuando establecimos tu tarjeta del gremio, serás multado si no puedes completar una comisión, además de ser castigado. ¿Te parece bien?
—Sí, no me preocupa.

Lo siento, no estaba escuchando.
De cualquier manera, entregué mi tarjeta del gremio y la de Carne, y aceptamos la comisión.

—… Ha sido aceptada. Tengan cuidado. Oh, por favor den la vuelta por detrás para recibir las cosas de la comisión de repartidor de parte de la persona responsable.
—De acuerdo, gracias.

La recepcionista se encontraba frunciendo el ceño profusamente, pero aparte de ser beligerante, hacía su trabajo diligentemente y daba consejos de manera apropiada. Probablemente sea una persona muy capaz. También podría ser el tipo de persona que fácilmente malentiende las cosas.

—De acuerdo Carne, entonces, vamos.
—¡Sí!

Carne y yo dejamos el mostrador, dando una vuelta por detrás para primero hacer la comisión de repartidor.

 

*

 

Dividiendo la labor del reparto entre ambos, terminamos rápidamente.
… No corrí, considerando el dolor muscular de mis piernas, lentamente repartiendo tres de los encargos a lugares relativamente cercanos. Carne rápidamente se encargó de los otros siete. Aún con la ayuda de la navegación del golem ropa, no pude evitar elogiarla por su excelencia. La ternura de su cola, siendo meneada rápidamente de un lado a otro mientras la acariciaba, fue suficiente para sanarme.

Terminamos con tiempo de sobra durante la mañana. Con esto probablemente podamos conseguir los conejos.
Hablando de ello, me pregunto de dónde se supone que cacemos los conejos. Demonios, no tengo idea.
Por ahora, intentemos preguntárselo al cliente.

El cliente se encontraba en el puesto de brochetas asadas.
El olor de la carne, con aceite goteando de ella mientras se asaba en la parrilla, se desplazaba por el aire. Mi boca comenzó a babear por reflejo, tuve que tragar la saliva.

—Oh, ¿eres el aventurero que tomó la comisión de la carne de conejo? Entonces, ¿la carne? No parece que la tengas contigo.
—Ah, no, aún debo dirigirme allí.
—Ya veo. Como la carne es para la semana que viene, necesita ser cazada hoy. Estaré asando carne aquí hasta el atardecer. Entonces, ¿qué necesitas?

Justo entonces, un pequeño sonido fue emitido por un tierno estómago. No era el mío, por supuesto, era el de Carne.
Pero, pensándolo, ya era la hora de almorzar.

—… Así que, ¿qué tal si compramos dos brochetas para empezar? Luego, por favor dígame donde podemos cazar los conejos.
—De acuerdo. Dos por diez cobres… si, eso está bien. Si estás buscando conejos, se encuentran afuera del pueblo. El portón oeste sería el ideal, en el bosque cerca de la Montaña Tsuia, un poco hacia el lado que nos encara… ah, tráelos intactos si no tienes confianza en poder despellejarlos y carnearlos.
—Ya veo, gracias. Entonces, ahora vamos.

Acepté las brochetas, pasando una a Carne.
En retorno, Carne intentó pasarme cinco cobres. Sin embargo, no las acepté.

—Fue tan solo un gasto necesario para que podamos conseguir información, no te preocupes por ello. Además, alimentar a sus esclavos es el deber de un amo. Así que, come.
—… Umm, entonces qué debería hacer yo…
—Ah, cuando Carne encuentre algo que quiera comprar, está bien comprarlo. Ahórralo para algo que quieras.
—Umm… eso… sí.

Carne puso las monedas de cobre en la pequeña bolsa que usaba como sustituto de cartera. Luego dio un mordisco a la brocheta de carne.
… Sep, así es, no sabe mal. No sabe mal, pero es un poco oloroso, comparado con una hamburguesa el sabor es un poco ligero. Su rostro me transmitía eso.

 

*

 

Presentando la boleta de la comisión al portero del portón oeste, pudimos salir sin tener que pagar el peaje.
Luego, mientras nos dirigimos al bosque, vimos al primer conejo.

—¿Kya?

Era un poco… inocentemente tierno. Los rojos ojos del pequeño animal eran tiernos. Era esponjoso y se encontraba mascando pasto.
Sin embargo, en el siguiente instante, Carne lo decapitó. Con el golem cuchillo en su mano derecha, fácilmente lo atravesó, cortándolo con el modo vibración.

—Es carne.
—S-sí. Bien hecho, excelente.

Esta niña no tiene piedad.
Las piernas del cuerpo del conejo se encontraban un poco ensangrentadas por culpa del cuello que aún latía sangre. Fue tirado dentro de una bolsa de cuero luego de haber sido desangrado. Mientras lo hacía, también tiró la cabeza dentro de la bolsa.

Yo, con mi corazón roto, probablemente no habría sido capaz de lograr esto sin Carne… Me pregunto si estoy sintiéndome culpable por aquellos aventureros que murieron en el calabozo…

Bueno, al menos aún soy capaz de golpear a un conejo en la cabeza. La carne que siempre he comido, es carne que alguien más se encargó de matar, cuando la como también estoy asistiendo a ello. En ese caso, no hay razón alguna para no matarlos, considerando que yo también como carne.
Asistido por el golem espada y el golem ropa, podía cortarlos limpiamente.
Aunque un poco de sangre cayó encima mío, rápidamente utilicé [Limpieza] para dejarme limpio.
… Espera, ahora que lo pienso, ninguna gota de sangre alcanzó a la pequeña Carne, en serio la respeto.

Continuamos hasta tener diez conejos listos para llevárselos al cliente.
¿El conteo? Ocho para Carne, dos para mí, ¿y qué? Carne podía decapitarlos instantáneamente.
Le sostuve uno de los que encontré a ella, inmovilizándolo con ambas manos para que no pudiese huir.
A este lo conseguí yo solo (con la ayuda del golem).
¿No habría estado bien Carne por sí misma…?

—Ehh, tu… Hermanito, pareces lánguido, pero tienes habilidad.

Lo siento, estos son los resultados de esta niña.
Mi trabajo fue el de sostener a los conejos por las patas mientras que Carne-sensei los cazaba uno a uno, yo tan solo tenía que tirarlos en la bolsa luego de que se desangraran. Carne-sensei fue al bosque sola, yo simple y diligentemente la esperé, e hice nada, mientras se desangraban.

De cualquier manera, el cliente nos dio una alta evaluación. Aunque hayan estado dentro de la bolsa, gracias al desangrado, el pelaje se encontraba en buenas condiciones. Excepto por uno de ellos, los compró todos al máximo precio de diez monedas de cobre, noventa y siete cobres… ya que la mayoría de ellos se encontraban en buenas condiciones, nos dio un extra, haciendo que nuestros ingresos sean de una plata.

¿Eh? ¿El de quien fue el de siete? Correcto, fue el que cacé por mi cuenta. Estaba bastante mal, el cuerpo se encontraba cortado en dos, ¿sabes?

 

 

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